Habría deseado un tiempo de "imprevisibles" momentos…
ahora ya no es antes…
ahora ya no es antes…
domingo, 4 de diciembre de 2011
Te extraño, y esto duele.
Qué difícil me resulta mirar hacia el futuro. En cambio, es más fácil, o quizás más cierto, aunque más doloroso al menos en mi caso, mirar hacia el pasado. Un pasado repleto de grandiosos recuerdos, buenos y malos, aunque últimamente solo recuerdo aquellos que me hacían sentir bien. Recuerdo imágenes, aquellas tardes y noches sentados en la ermita; pero también recuerdo olores, olor al llegar al autobús cada mañana, al entrar en clase de Eva... o sabores, distintos y ricos sabores de dulces caramelos... y por supuesto, vienen a mi cabeza canciones, "yo mataré monstruos por ti"... Todos estos recuerdos se desvanecen al pensar que no volverán jamás. El mundo grita "son recuerdos, y nada más", y qué duro es pararte a pensarlo. Pensar que no volveré a esperarte sentada en el lado de la ventana del autobús cada mañana, siempre con cosas que contarte, pensar que no volveré a reírme con tal en tal clase, que no volveré a encontrarte en aquel pasillo, que no volveré a levantarme y ver lo que veía, y sobre todo que no volveremos a quedar en aquella ermita y que probablemente no volvamos a ser los mismos, no volvamos a querernos como lo hacíamos. Lo he perdido, y esto duele.
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